BLOQUE 1 Literatura infantil. Análisis y selección.
En este primer bloque vamos a centrarnos en la literatura infantil y trataremos temas tales como la literatura de autor, el teatro infantil, la poesía de autor, los cuentos de autor y el análisis de textos de autor enfocado a niños de primaria.
Como futuros maestros de primaria hemos de tener muy claros los conceptos básicos sobre la literatura infantil. Para empezar hemos de aclarar qué es literatura, qué es literatura infantil y qué es paraliteratura.
Literatura es considerado el arte de la palabra oral y escrita. Las obras literarias siempre van a tener intencionalidad artística y ficción a pesar de que se basen en hechos reales, son textos para hacer disfrutar a los lectores u oyentes; Literatura también se refiere al conjunto de producciones literarias de por ejemplo un país o también se puede entender como el conjunto de autores y las obras que han ido publicando a lo largo de la historia en la que expresan sus vivencias, sentimientos, emociones, etc.
La literatura infantil es la literatura dirigida a los más pequeños, a los niños.
Es el tipo de literatura en la que el niño es el receptor implícito. Al igual que en la literatura romántica el receptor implícito son las mujeres, porque por lo general las personas que más van a interesarse por ese tipo de libros son las mujeres, en la literatura infantil son los niños.
Ésto no significa que la literatuta infantil no pueda ser leída por personas adultas, a nosotros también nos pueden gustar, pero el receptor implícito siempre va a ser el niño.
Es muy importante que no confundamos literatura con paraliteratura pues mientras que la primera , como he mencionado anteriormente tiene intencionalidad artística y ficción a pesar de que se base en hechos reales la paraliteratura tiene intención educativa, su finalidad es educar en valores.
Origen e historia de la literatura infantil
Buscando información sobre el origen de la literatura infantil parece ser que hay diversas opiniones al respecto pero la mayoría de autores están de acuerdo con que empezó con el famosísimo autor Charles Perrault (1628-1703). Retrocedamos en el tiempo.
- Edad Media
Aun no había aparecido el concepto de niñez por lo que menos aun existían los libros escritos para los niños. Los que sabían leer, tanto si pertenecían a familias ricas como si eran pobres, solo tenían libros de adultos. Tener acceso a la lectura se consideraba como un privilegio pues los libros estaban en palacios y monasterios y en general podían acceder a ellos las personas de clases altas. Durante toda la Edad Media y parte del Renacimiento los libros que leían los niños de dicha época eran tenían objetivos didácticos y e intentaban inculcar buenas costumbres y creencias religiosas. Estos libros eran bestiarios, abecedarios o silabarios.
- Siglos XVII y XVIII . Comienza la fantasía.
Antes del siglo XVII, una de las obras más populares era las Fábulas de Esopo, una obra griega del siglo VI a.C., traducida posteriormente a más idiomas. Esta obra que presenta a los animales con figura humana, era una obra para adultos pero los niños que podían permitírselo también la leían.
Es a finales del siglos XVII cuando se empiezan a escribir obras dirigidas a los niños pero no podemos llamarles literatura porque su intención no era meramente artística y no tenían ficción, la intencionalidad era didáctica por lo que era paraliteratura. Pretendía educar en valores.
Hasta aproximadamente el siglo XVIII no se empieza a ver la infancia como un estadío diferente al de los adultos por lo que no es hasta este siglo cuando empieza la literatura infantil, la dirigida a los niños. Hasta entonces tanto niños como adultos escuchaban o leían los mismos cuentos/ obras.
En Alemania en 1658 se edita el Orbis Sensualium Pictus, de Comenio, que era monje y pedagogo. Se considera revolucionario dentro de la literatura infantil porque al parecer es el primer libro ilustrado para niños, es un libro ilustrado.
Charles Perrault (1628-1703) publicó a finales del siglo XVII, en 1697, sus Cuentos del pasado que los subtitula Cuentos de mamá Oca, en los que se recogen algunos relatos populares franceses y también la tradición de leyendas célticas y narraciones italianas. Obras como La Cenicienta, Pulgarcito, Caperucita Roja y El gato con botas aparecen en esta obra y al final de cada uno añade una moraleja. Con estos cuentos maravillosos Perrault fue el primero en introducir “el mundo de las hadas” en la literatura infantil.
Madame Leprince de Beaumont (1711-1780) escribió más adelante El almacén de los niños (1757), en el que está La bella y la bestia, una de las narraciones más conocidas de la literatura fantástica. Sin embargo las narraciones que realmente triunfaron en toda Europa fueron las de Las mil y una noches.
En Inglaterra, en la primara mitad del siglo XVIII se publicaron dos libros de gran trascendencia: Robinson Crusoe de Daniel Defoe y Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift.
En España he de destacar a Tomás de Iriarte, el cual destacó por las 76 fábulas que escribió en las que sustentaba el ideal del neoclasicismo mediante historietas de animales. Las fábulas en vez de ser literatura para niños, eran para convertir a los niños en lo que los adultos deseaban.
Puedo decir entonces que gracias a los pensadores del siglo XVIII como por ejemplo gracias a Jean-Jacques Rousseau, el niño se vio beneficiado ya que Rousseau dejó bien claro en su Emilio (1762) que la mente de un niño no es como la de un adulto en miniatura, sino que debe ser considerada según características propias. A partir de este momento empieza a verse la infancia como un estadio distinto al de los adultos.
- Siglo XIX
El movimiento cultural del Romanticismo se extiende por toda Europa y América, la exaltación del individuo da paso al auge de la fantasía, los autores románticos se oponen al movimiento anterior basado en la razón. Ahora dan más importancia a los sentimientos; la sinrazón, el rechazo de la realidad, a la libertad, al subjetivismo, el hombre romántico no está conforme consigo mismo y la realidad en la que está inmerso, se siente frustrado e inseguro y o se evade refugiándose en otras épocas, especialmente en la Edad Media o en otros lugares como oriente o se hace rebelde rechazando el mundo y la sociedad por lo que los autores estarán muy inspirados en crear obras llenas de fantasía, perfectas para los más pequeños; Es el siglo de oro de la literatura infantil.
Jacob y Wilhelm Grimm, escribieron sus Cuentos para la infancia y el hogar (1812-1822), en los que aparecen personajes como: Pulgarcito, Barba Azul, Blancanieves… o Cenicienta y Caperucita, que ya se conocían en la versión de Perrault del siglo anterior.
También he de destacar a Hans Christian Andersen por seguir con la labor de los hermanos Grimm. Sus Cuentos para niños tuvieron mucho éxito (1835). La sirenita, El patito feo, El soldadito de plomo, La vendedora de fósforos entre otros.
En cuanto a autores españoles, Cecilia Böhl de Faber, fue una de las primeras personas en preocuparse por la literatura infantil en España. Lo que hizo fue recoger el folclore infantil, leyendas y cuentos populares y los fue publicando en un periódico para niños. Fue en 1874 cuando publicó la colección completa con el título Cuentos, oraciones, adivinanzas y refranes populares e infantiles.
Muy importante para la literatura infantil española es que en 1876 se crease la editorial de Saturnino Calleja. Calleja editó casi todas las obras que se escribían para los niños en el mundo. Son los famosos Cuentos de Calleja, en colores, con ilustraciones y muy baratos. Con ésto consiguió que la lectura fuese más asequible para la gente con menos dinero. Divulgó los cuentos de Las mil y una noches, Los viajes de Gulliver o Las aventuras de Robinson Crusoe y muchos más y contó con los mejores ilustradores y autores de la época, como Salvador Bartolozzi.
- Siglo XX
En ésta época se consigue por fín que la psicología del niño, sus gustos e intereses se tengan en cuenta a la hora de crear los personajes de los cuentos. Los personajes de las obras ya tienen su personalidad y van creciendo a medida que va transcurriendo la obra.
En 1904 James M. Barrie publicó Peter Pan; también a comienzos de siglo se publicaron Winnie, the Pooh que también tuvo mucho éxito; Mary Poppins (1935) de Pamela Travers; también tanto para los niños como para los adultos se pubicó El principito (1943) de Antoine de Saint-Exupéry aunque no era ni es un libro para niños. Los hay que piensan que sólo porque lo protagonice un niño ha de ir destinado para el público infantil pero no es así, de hecho, es un libro bastante complicado y metafórico y un niño difícilmente lo va a entender.
Entre los autores españoles destacados tenemos obras como Marcelino pan y vino (1952) de José María Sánchez Silva y a la escritora Gloria Fuertes con sus versos para niños, Versos Fritos o Doña Pito Piturra son dos de sus obras. También escribieron obras para que leyesen los niños Valle-Inclán, con La cabeza del dragón; Jacinto Benavente, con El príncipe que todo lo aprendió en los libros; y Eduardo Marquina, que escribió La muñeca irrompible.
Es realmente a partir de 1960 cuando se empiezan a crear personajes de niños reales.
No puedo olvidarme de mencionar y destacar a Elena Fortuni ya que fue pionera en hacer personajes con identidad propia que hacen que los lectores se identifiquen con ellos, porque tienen los mismos gustos, la misma forma de pensar y están en el mismo momento evolutivo que el lector. Su obra más destacada fue Celia.
A partir de 1970 las editoriales empiezan a mandar más y más libros infantiles. La editorial más destacada fue la del Barco de Vapor con libros de diferentes colores en relación con las diferentes edades. Se competía por libros que gustasen en los que apareciesen niños reales con personalidades bien definidas. Dentro de los personajes el protagonista había de identificarse con claridad y el lector había de sentirse identificado con él a la vez que debía hablar como un niño de esa edad.
Mientras que a principios del siglo XX los personajes eran estereotipados, a partir de los años 90 ya dejan de serlo. Se pueden ver la ruptura con los estereotipos en la famosísima obra de Billi Elliot.
Aparecen los libros-álbum o álbum ilustrado porque mejoraron muchísimo las técnicas pictóricas y las ilustraciones de los libros. En éste género destacan autores como Maurice Sendak, Quentin Blake, o Barbet Cole.
¿Qué tener en cuenta a la hora de elegir una obra literaria?
Buenos maestros de literatura en primaria, han de saber literatura, pero más importante es saber cómo hacer llegar a los alumnos el gusto por ésta. Es fundamental tener en cuenta que:
· El momento evolutivo del niño afecta a sus gustos; al léxico; a la estructura de las frases; al tamaño de los párrafos; a los temas o contenido, que sean de su vida o fantásticos, cosas que ellos nunca van a poder vivir pero que les gustaría y al formato del libro, como por ejemplo referente al tamaño y tipo de letra.
· Sus intereses, lo que deben leer sus alumnos según su momento evolutivo para que el lector se sienta identificado y por consiguiente interesado por la obra. Para ello el maestro tendrá que conocer sus gustos. Para elegir el libro adecuado, tendrá que hacer una preselección de libros yendo a librerías, a bibliotecas o visitando páginas web. Por ejemplo elegir un libro de pandillas y poner que es para niños de seis años no sería muy acertado pues los niños de seis años aun no hacen pandillas y no se sentirían identificados con los personajes. En cuanto a los temas de interés según la edad del lector, desde los 6/7 años hasta los 9 es el periodo de lo maravilloso. En estas edades al niño le interesan mucho los mundos de fantasía con brujas, gigantes, ogros que tengan poderes mágicos. Irá poco a poco diferenciando realidad de ficción pero sin dejar de interesarle lo fantástico.
Desde los 9 años hasta los 12 los niños están en el periodo fantástico-realista. Los temas que más les gustan en general en esta etapa son los relacionados con la fantasía, los cuentos de aventuras, la vida de los animales, el humor, etc y en cuanto a su forma estos textos han de tener muy claros los finales y los problemas han de quedar todos resueltos. La maldad no es mala siempre y cuando haya un final feliz que la suprima.
· Los aspectos editoriales como son:
El tamaño del libro, no debemos recomendar libros enormes que pesen demasiado porque el niño se puede dañar la espalda; La calidad en el lenguaje, que las palabras estén bien elegidas, que el vocabulario sea fácil para su edad, que las frases sean cortas y sencillas; que haya ilustraciones para ayudar a captar su atención y motivarles a querer leerse el libro; El tamaño y el tipo de letra ha de ser el adecuado ya que a la hora de elegir un libro para por ejemplo alumnos de primero de primaria tendremos que ser conscientes que están empezando a aprender a leer y que el tipo de letra de los libros tendrá que ser lo más sencillo posible. Por eso es que deberemos elegir un libro con letra escolar frente a uno con letra de imprenta. Una vez que ya sepan leer, les pondremos libros con letra de imprenta pero en sus comienzos no lo recomiendo; El tipo de personaje, que sea un personaje de la edad aproximada del lector, que haga que éste se identifique con él, que sea entretenido, que tenga humor y que haga que la trama sea interesante.
Siempre hay que recordar que todo ha de ir evolucionando y cambiando a medida que el lector va cumpliendo años. Cuando los niños son más pequeños tendremos que elegir libros con letra más grande, con muchas ilustraciones y con menos páginas pero a medida que vayan creciendo tendremos que elegir libros con letra de imprenta, con menos ilustraciones, con otros temas, siempre teniendo en cuenta el momento evolutivo del lector.
Nosotros, como futuros maestros tenemos que empezar a ser capaces de discriminar los libros que son adecuados de los que no lo son pues nuestras decisiones pueden afectar, sobre todo en edades muy tempranas, a que los niños cojan o no cojan el gusto por la lectura. Una de nuestras labores como docentes será hacer lo posible para conseguir que les guste.
Para
finalizar, en la literatura existen tres géneros los
cuales son poesía o lírico, narrativo o épico y dramático o
teatral.
- Poesía o lírico es la forma poética que expresa tradicionalmente un sentimiento intenso o una profunda reflexión, ambas ideas como manifestaciones de la experiencia del yo. Con la poesía los niños se van introduciendo en los versos, aprenden a recitarlo, las rimas,... Destacan poesías, nanas, trabalenguas o adivinanzas.
- En cuanto al género narrativo o épico, es un género literario en el que el autor presenta los hechos de forma objetiva aunque sean ficticios o reales. Lo fundamental es que no se transmiten los sentimientos del autor. Destacan los mitos, cuentos, las leyendas y las fábulas. En este género el autor usa como forma de expresión la narración aunque también use en ocasiones la descripción o el diálogo.
- Por último, tenemos al género dramático o teatral cuyas obras presentan uno o más conflictos entre los personajes que dialogan entre sí. Apenas hay narración o descripción. Lo que destaca es el diálogo. De hecho, las obras de este género están pensadas para ser representadas frente a un público.
Fuentes consultadas:
Apuntes de clase.
Apuntes de Lengua de Bachillerato.
Vale. La historia mezcla paraliteratura y literatura folclórica con literatura infantil. No hablas de los géneros ni defines los intereses por momentos evolutivos.
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