lunes, 18 de junio de 2012

Reflexión Tema 5


Siempre me ha gustado contar historias y cuentos en los que hubiese magia, fantasía y sobre todo mucho humor. Trabajando de monitora en verano me lo paso genial por las noches pues me suele tocar a mí inventarme cuentos para antes de dormir. En el segundo verano tuve una niña de siete años cuyo padre acababa de morir y por las noches me pedía que le contase una historia y así hice con mucho gusto. Al parecer, las niñas de las literas de al lado también querían por lo que me vi "obligada"(era genial) a dar rienda suelta a mi imaginación y crear hasta pequeños capítulos, capitulos de una historia más grande a la que llamamos "Las aventuras de la Ratacabra".

Únicamente en primero de carrera tuvimos que escribir un cuento y fue bastante agradable, ahora hemos tenido que crear tres obras de los tres géneros y he de decir que me ha encantado pues nunca me imaginé escribiendo poesía ni una obra teatral. Gracias a ello, he podido "dejarme llevar" y escribir lo que sentía siempre teniendo en cuenta los consejos que aprendí a lo largo del bloque.

Es fundamental que un maestro tenga imaginación, creatividad, originalidad  y que sea capaz de disfrutar escribiendo todo tipo de géneros literarios porque así podrá transmitírselo mejor a sus alumnos. Como bailar, cantar nos ayudan a desahogarnos, ¿por qué no también escribir?

La actividad de binomio fantástico de Rodari en la que con dos palabras que nada tienen que ver se puede crear una obra me ha parecido fantástica pues pude ponerla en práctica con mis alumnos de la academia de Valdermoro y si a eso le añades que es en inglés, el resultado es mucho más divertido.

Creo que motivar a los alumnos para escribir los diferentes géneros literarios puede ser una experiencia muy divertida y enriquecedora y no puedo aguantar para ponerlo en práctica en mi futuro colegio.

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