Cuando nos piden que hagamos una redacción nos están pidiendo que hagamos un escrito que tenga coherencia y cohesión.
La intencionalidad es lo que diferencia a un texto literario de un texto paraliterario, como bien vimos en el principio del primer bloque, recordaremos que un texto literario se diferencia de uno paraliterario porque éste último tiene intención educativa mientras que el primero ha de tener intencionalidad artística.
En cuanto a la creacción literaria, Gianni Rodari, pedagogo italiano que empezó a escribir para niños a los treinta años, llegó a la conclusión de que cuando un niño es pequeño, es todo creatividad.
Según él, la infancia no tiene normas.
Rodari iba por los colegios haciendo actividades de creatividad, de fantasía. Actividades que se consideraban “inútiles” para la sociedad. Se consideraba que no era funcional en el mundo adulto.
Pues bien, éste hombre ponía a los alumnos a coger dos palabras que no tenían nada que ver entre sí y a partir de ellas, tenían que crear una historia.
Quería sacar la creatividad de los niños.
Ha llegado a publicar más de 20 libros en los que combina muy bien el humor y la imaginación con una visión crítica del mundo. Uno de sus libros se titula “Gramática de la fantasía”.
VERSO
El verso es una de las unidades en que puede dividirse un poema. Es un conjunto de palabras que llevan un ritmo, también se caracterizan por la medida, la cual se determina por la cantidad de sílabas. El poema está dividido en estrofas, cada estrofa está formada por un conjunto de versos y cada verso es un conjunto de palabras que ocupa cada uno una línea. No es un lio, ¿no?
He de mencionar que el ritmo tiene un papel muuuuuy importante en la poesía, le da musicalidad. El ritmo en un verso consiste en repetir ciertos elementos que constituyen la métrica del poema.
Hay tres recursos literarios en la poesía:
- La comparación
- La repetición
- El paralelismo
En primaria vamos a trabajar con los niños haciendo poemas y por ejemplo da mucho juego el recurso literario de comparación.
Podemos hacer comparaciones entre:
- dos acciones
- dos sustantivos
- dos adjetivos
- dos ideas
De lo que se trata es de hacer muchos versos y de colocarlos como queramos.
Los recursos que vamos a usar a continuación son la repetición (Mi perrito es ") y la comparación, donde estamos comparando dos sustantivos(dos conceptos).
Coco, mi perrito.
Mi perrito es como un rollo de canela.
Mi perrito es como mi mejor confidente.
Mi perrito es como un osito de peluche.
Mi perrito es como el azúcar moreno.
Mi perrito es como el desierto.
Mi perrito es lo más bonito.
Ahora una metáfora es una comparación en la que se ha quitado el "como"
usamos el ejemplo anterior para explicarlo:
Mi perrito es un rollo de canela.
Mi perrito es mi mejor confidente.
Mi perrito es un osito de peluche.
Mi perrito es el azúcar moreno.
Mi perrito es el desierto.
Mi perrito es lo más bonito.
Si quisiésemos, otra forma divertida de crear poemas con nuestros alumnos sería haciendo adivinanzas como por ejemplo:
¿Qué es?
Es como un rollo de canela.
Es como mi mejor confidente.
Es como un osito de peluche.
Es como el azúcar moreno.
Es como el desierto.
Es como lo más bonito.
También podríamos hacer un poema en el que hay que identificar dos sustantivos y donde el determinante lo podemos omitir o cambiar como por ejemplo:
Es como un aterrador mounstro
Mountro que te asfixia con sólo verlo
Verlo ardiendo y quemando bosques
Bosques llenos de árboles
Árboles que nos daban la vida
Vida que acaba.
Es el fuego.
Es el fuego.
Los acrósticos le gustan mucho a los niños pues pueden coger el nombre del compañero con el que se sientan y escribir un poema con su nombre. Los acrósticos son poemas leídos en vertical. Tiene que acabar cada verso en punto y tiene todo que ir encabalgado.
Un ejemplo podría ser:
Amanecer en la playa
Leyendo tu libro favorito
Es imposible de realizar viviendo en la ciudad.
Jueves, viernes y sábados me distraigo.
Andando por las calles de Madrid.
No es como estar en la playa.
Dímelo a mi.
Rota acabo el domingo.
Otra vez a empezar.
Mis alumnos de Valdemoro
Son pequeñas personitas que si tengo un mal día
me lo cambian fácilmente por alegría.
Parece increíble pero me quitan las penas,
aunque tenga a decenas.
Estos enanos me hacen ser mejor persona
y! hasta consiguen que llegue a clase a la hora!.
Tal es la emoción que tengo con este grupito,
que a veces tienen aportaciones que hacen quitarme el sombrerito,
que no lo cambiaría por ya nada,
es que ni por una millonada.
PROSA
La prosa en educación primaria se entiende como textos para leer, escribir, para fantasear, imaginar,..
para poder dejarnos llevar por la imaginación para crear prosa tenemos que olvidarnos de los estereotipos. Es algo fundamental. Cuando creamos, no hay límite. Éste es infinito.
Gianni Rodari fue pedagogo italiano que empezó a escribir para niños a los treinta años y que llegó a la conclusión de que cuando un niño es pequeño, es todo creatividad. Según él, la infancia no tiene normas.
Entonces, Rodari iba por los colegios haciendo actividades de creatividad, de fantasía. Actividades que se consideraban “inútiles” para la sociedad, que se consideraban que no eran funcionales en el mundo adulto.
Pues bien, éste hombre ponía a los alumnos a coger dos palabras que no tenían nada que ver entre sí y a partir de ellas, tenían que crear una historia. Quería sacar la creatividad de los niños. ¡Y lo conseguía!. Los niños se lo pasaban genial haciendo éstas actividades y se obtenían resultados muy buenos.
Una ratita algo especial
Érase una vez una jóven y simpática ratita llamada Marisa, que vivía con su familia en una montaña muy muy lejos de la ciudad. Vivían junto con más familias de su misma especie, con quienes mantenían buena relación.
La madre de Marisa, Agustina, era una ratita buena y cariñosa mientras que su padre, Ratónz, era una rata muy sucia, agresiva y grosera con todo el mundo. Pero al ser la rata más fuerte y veloz de la comunidad, era el líder. Ristey y Rosita eran sus hermanos pequeños, los cuales se pasaban el día entero jugando en el barro y gastando bromas a diestro y siniestro.
Marisa tenía cuatro años, pero estaba apunto de cumplir los cinco. La ley de la comunidad decía que todo aquel que alcanzase los cinco años de edad, sería obligado a salir de la montaña y embarcarse en un duro y peligroso viaje a la ciudad con el objetivo de coger un trozo de queso Brie y traerlo a casa. Ése sería el sustento alimenticio de toda su familia durante el invierno. Si fracasaba, no sólo su familia entera se quedarían sin comer si no que si volvía con las patas vacías, sería expulsada de la comunidad para siempre. Ésto era igual para todas las ratitas.
El día de su cumpleaños, debía comenzar su viaje y su padre, convocó a todas las ratitas de la comunidad para anunciar “Amigas y amigos, todos queremos mucho a Marisa y no queremos que se vaya, pues es muy débil y poco astuta pero....la ley es la ley y debe marchar. Iros despidiendo de ella porque en unas horas partirá. Le daremos cuatro días más, aunque no creo que lo consiga.” .Todos le rieron las palabras y se burlaron de ella. Nadie la creía capaz.
Marisa, desde pequeñita tubo problemas de crecimiento. Mientras todos los de su misma edad crecían y se les oscurecía el pelaje, ella apenas medía unos centímetros y su color era de un blanco pálido. Por el contrario, era muy alegre y positiva y confiaba en ser lo suficientemente fuerte y valiente como para llegar a la ciudad, coger un trozo de queso Brie y traerlo de nuevo en un periodo de diez días.
Era de noche, llovía y hacía frío.Era una de esas noches en las que estaba semiprohibido salir fuera de las casas por peligro a ser arrastrado por las aguas que inundaban los caminos.
Marisa, cansada de la falta de confianza de su padre y del resto de ratitas se vio forzada a marchar en ese mismo momento, no esperaría a que la tormenta cesase. Cogió su palito, metió unas patatas y unas frutas en un pañuelo, lo ató al palo y salió de la casa dando un portazo. Su familia, que estaba reunida alrededor de la lumbre, quedó asombrada.
La blanca y débil ratita se sumergió en la más peligrosa de las aventuras.
Tras salir de su casa, cogió un paraguas verde pistacho apoyado en la porche y comenzó a andar rápidamente en dirección a la ciudad.
A medida que la lluvia se iba haciendo más y más intensa, Marisa corría más y más rápido.
Las horas pasaban despacio pero ella corría como una gacela.
De repente la lluvia cesó para dejar paso a una escalofriánte nevada. Por irreal que pareciese, el hecho de que empezase a nevar le gustó a Marisa. Como el más experimentado de los excursionistas, la rarita soltó el paraguas con emoción, cogó dos troncos rectangulares de madera y dos palos y los utilizó a modo de skis. Llena de adrenalina gritó por todo lo alto “Yeahhhh y yo que me quejaba de haberme perdido el viaje a Baqueira este año”.
De este modo, la pequeña ratita llegó a la ciudad,!en nada más y nada menos que en tres horas!,todo un récord.
Para cuando llegó a la ciudad Marisa ya estaba fuerte, de tanto ejercitar sus músculos, parecía atleta e incluso daba miedo.
Se recorrió la ciudad entera hasta dar con un olor que la hipnotizaba. Cerró los ojos y siguió al olor.
“Hummmmm huele como los ángeles” dijo ella. Sin darse cuenta se encontraba delante de un cubo de basura, al lado de un restaurante italiano. Sabía que el olor procedía del cubo y fue a meterse.
“No te acerques a mi queso rata inmunda o te corto en rodajas” dijo un gato negro negro desde la tapa del cubo. Fue al oir esas palabras cuando Marisa empezó a temblar, sus músculos empezaron a aumentar de tamaño de forma muy acelerada, se le puso la cara roja como el tomate, miró fijamente al gato, y sin previo aviso saltó sobre él, propiciándole en plenos morros una patada ninya que ni el mismisimo Bruce lee.
“No me gustan las amenazas” le dijo al terminar.
El malvado gato, asustado , salió corriendo. Marisa, cogió el trozo de queso y emprendió la marcha a casa.
Cuando llegó a casa con esa forma física, con el queso y con una sonrisa de oreja a oreja la comunidad entera se quedó estupefacta.
Desde aquel día, nunca más, ni su padre ni cualquier otra ratita de la comunidad, volvió a desconfiar de nadie y Marisa se convirtió en la líder de las ratitas.
Muy emotiva, pero intenta jugar con el lenguaje como si fueras una niña.
ResponderEliminarRecuerda que tienes que incluir también la prosa y el drama.
Muy bien el verso y la prosa. Falta el drama.
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